Comunicar malas noticias es una de las tareas más difíciles que deben enfrentar los médicos, a pesar de lo cual ha sido considerada como una competencia menor. Podemos definir la mala noticia como aquella que drástica y negativamente altera la propia perspectiva del paciente en relación con su futuro. Los receptores de malas noticias no olvidan nunca dónde, cuándo y cómo se les informó de ella. Los factores que dificultan la comunicación de malas noticias pueden provenir del ambiente sociocultural, del paciente o del propio médico.
Estudios aleatorizados han demostrado que el aprendizaje de habilidades de comunicación puede producir un impacto positivo tanto en el dador como en el receptor de malas noticias.
Se trata de una formación para profesionales de la salud que incluye cinco módulos
1. Comunicacion de malas noticias
2. Responder a las emociones del paciente. Regulación emocional
3. Counselling
4. Compasion y autocompasion
5. Muerte, duelo y necesidades espirituales.
La formación se pueda llevar a cabo en los Hospitales que soliciten estos cursos o en cualquier centro de salud.